Columna
Asuntos públicos
Tania Damián Jiménez
Por fin, después de varios pronunciamientos en contra, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) dio marcha atrás a la concesión de los parquímetros a la empresa Jajomar porque se dio cuenta que le iba a costar miles de votos si insistía en el proyecto que no estaba consensado con la ciudadanía y dejaba muchas dudas.
Hay que reconocerlo, el PRI se mostró con sensibilidad al rechazar la concesión, que se decía casi, casi estaba amarrada.
Las críticas fue lo que ayudaron. Las críticas que provinieron de la iniciativa privada y del Partido Acción Nacional (PAN) que aprovechó para obtener capital político, lo cual no está mal, ya que cada partido tiene derecho a utilizar las estrategias que mejor le parezcan. El PRI también busca capital político con la decisión que tomó. Así que tampoco son válidas sus críticas al PAN de que sólo buscaba incrementar su capital político con el rechazo a los parquímetros, ya que ellos lo hacen también por ello.
En hora buena por la decisión que se tomó, una decisión que el PRI tuvo que tomar debido a las críticas y presiones que se realizaron a raíz de la posible instalación de los estacionómetros.
Sin embargo, los ciudadanos no nos debemos confiar, sino estar al pendiente que no se pretenda después aprobar una concesión que no beneficie a la ciudadanía. La licitación de los parquímetros se debe repetir con el fin de ahora sí sea transparente, pero antes llevar a cabo el plan de recuperación del centro histórico. Así, la instalación de parquímetros debe consensarse de modo que la medida sea más positiva que negativa.
¿El mejor periodismo?
Por otro lado, me pregunto qué pasa con un tipo de periodismo que siempre está en contra de todo y el problema es que se presenta como el mejor periodismo. Ejemplos: la noticia de la cancelación de la concesión a Jajomar en lugar de verla como un logro de la ciudadanía, se ve como un problema, como que los políticos son volubles, y aunque en parte es cierto, entonces no centramos el análisis en que fue la presión lo que los hizo cambiar y, por ende, en lo que puede lograr la ciudadanía, lo cual ayuda más, porque la motiva a ser más participativa.
Otro ejemplo: no confirmamos bien la información y manejamos la misma como verdadera. Nuestro objetivo ya no es hacer periodismo o trabajar con la comunicación para contribuir con el desarrollo de la sociedad, sino sólo decir que todo está mal. Y aún no entiendo bien cuál es la lógica de ello: porque si tenemos esa percepción, nunca vamos a cambiar y, entonces, qué hacemos "denunciando" los hechos, si nunca vamos a cambiar, como lo aseguran.
Ah pero eso sí, si de repente ya nos encontramos del otro lado, entonces nos quejamos del porqué los reporteros son así. Muchos critican, esperando la primera oportunidad para formar parte de un equipo de comunicación social, por lo que en la congruencia es en lo último en que piensan. Otros critican para obtener convenios publicitarios y mientras tanto, aunque se presume que es el verdadero periodismo, los únicos perjudicados son los ciudadanos.
¿Cuánto recibió Jasso Fernández?
¿Cuánto recibió Jasso Fernández?, es la pregunta que muchos ciudadanos se deben estar haciendo por sus declaraciones con respecto a que el relleno sanitario de Chiltepeque está en óptimas condiciones cuando el estudio de la consultoría Ingeniería para el Control de Residuos Municipales e Industriales (Incremi) avalado por el ayuntamiento indica que su operación en sus 11 años de vida ha sido deficiente.
Y es que el subsecretario de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SMRN) estatal declaró el pasado sábado que el relleno sanitario había pasado la inspección realizada por su dependencia. ¿Cuándo cambió la situación y por qué?
lunes, 28 de julio de 2008
jueves, 24 de julio de 2008
Ayuntamiento minimiza falta de permiso al INAH
Tania Damián Jiménez
La presidenta municipal, Blanca Alcalá Ruiz, minimizó la falta de permiso por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) hacia la administración municipal para la instalación de los parquímetros que se localizarán dentro del centro histórico.
Aseguró que el dictamen del INAH no es necesario por ahora, sino sólo si el Congreso local ratifica la concesión. Alcalá Ruiz argumentó que aún se va a decidir los lugares donde se instalarán los parquímetros, por lo que en caso de que el INAH prohíba estacionómetros en alguna zona se podrán omitir.
No obstante, eso es ilógico, ya que el contrato que aprobó, primero el Cabildo del ex presidente Enrique Doger Guerrero y después el Cabildo actual, ya contempla los lugares donde se instalarán los parquímetros.
Y es que aunque una de las modificaciones que hizo el Cabildo cuando volvió a aprobar la concesión a Jajomar fue que el ayuntamiento tendrá la capacidad de “actualizar” los lugares donde se instalarán los parquímetros, sólo se podrán cambiar de lugar hasta en un 30 por ciento.
El punto es que la mayoría de los parquímetros se instalarán en el centro histórico, por lo que, si el dictamen del INAH resultara negativo para 30 por ciento de las áreas donde se tenían programados, se tendría que indemnizar a la empresa.
Asimismo, las dudas aumentan al reflexionar, entonces, para qué se tiene un proyecto ejecutivo, sino no se respetará. A estas alturas, la concesión no debería tener este tipo de huecos, como ni siquiera tener un estudio técnico serio avalado por el INAH que determine las áreas específicas donde se instalarán los estacionómetros.
A los Cabildos, tanto el del ex presidente Enrique Doger como al actual, se les olvidó solicitar el permiso al INAH para la instalación de los parquímetros que se localizarán en el centro histórico.
De esta forma, no sólo el rechazo de la concesión en el Congreso local pone en riesgo la misma, sino también la falta del dictamen técnico del INAH, el cual es necesario porque la zona está considerada como protegida por un decreto presidencial, además de tener la declaratoria de Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco, por lo que para el proyecto se requiere del aval del gobierno federal.
Por otro lado, Alcalá Ruiz evadió la pregunta sobre el posible costo político para su partido en caso de que se instalen los estacionómetros. “A mi lo que me interesa es que la ciudad avance y en ese sentido trabajamos todos los días (…) El tema ya está en el Congreso, nosotros seguiremos avanzando en lo que interesa a la ciudadanía”
Por último, el regidor priísta René Sánchez Juárez dijo que no tenía conocimiento de que era necesario el permiso del INAH para la instalación de parquímetros, mientras que el regidor panista Pablo Montiel Solana lamentó que por las prisas y “necesidad de aprobarlo de unos cuantos” se haya olvidado algo tan importante.
La presidenta municipal, Blanca Alcalá Ruiz, minimizó la falta de permiso por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) hacia la administración municipal para la instalación de los parquímetros que se localizarán dentro del centro histórico.
Aseguró que el dictamen del INAH no es necesario por ahora, sino sólo si el Congreso local ratifica la concesión. Alcalá Ruiz argumentó que aún se va a decidir los lugares donde se instalarán los parquímetros, por lo que en caso de que el INAH prohíba estacionómetros en alguna zona se podrán omitir.
No obstante, eso es ilógico, ya que el contrato que aprobó, primero el Cabildo del ex presidente Enrique Doger Guerrero y después el Cabildo actual, ya contempla los lugares donde se instalarán los parquímetros.
Y es que aunque una de las modificaciones que hizo el Cabildo cuando volvió a aprobar la concesión a Jajomar fue que el ayuntamiento tendrá la capacidad de “actualizar” los lugares donde se instalarán los parquímetros, sólo se podrán cambiar de lugar hasta en un 30 por ciento.
El punto es que la mayoría de los parquímetros se instalarán en el centro histórico, por lo que, si el dictamen del INAH resultara negativo para 30 por ciento de las áreas donde se tenían programados, se tendría que indemnizar a la empresa.
Asimismo, las dudas aumentan al reflexionar, entonces, para qué se tiene un proyecto ejecutivo, sino no se respetará. A estas alturas, la concesión no debería tener este tipo de huecos, como ni siquiera tener un estudio técnico serio avalado por el INAH que determine las áreas específicas donde se instalarán los estacionómetros.
A los Cabildos, tanto el del ex presidente Enrique Doger como al actual, se les olvidó solicitar el permiso al INAH para la instalación de los parquímetros que se localizarán en el centro histórico.
De esta forma, no sólo el rechazo de la concesión en el Congreso local pone en riesgo la misma, sino también la falta del dictamen técnico del INAH, el cual es necesario porque la zona está considerada como protegida por un decreto presidencial, además de tener la declaratoria de Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco, por lo que para el proyecto se requiere del aval del gobierno federal.
Por otro lado, Alcalá Ruiz evadió la pregunta sobre el posible costo político para su partido en caso de que se instalen los estacionómetros. “A mi lo que me interesa es que la ciudad avance y en ese sentido trabajamos todos los días (…) El tema ya está en el Congreso, nosotros seguiremos avanzando en lo que interesa a la ciudadanía”
Por último, el regidor priísta René Sánchez Juárez dijo que no tenía conocimiento de que era necesario el permiso del INAH para la instalación de parquímetros, mientras que el regidor panista Pablo Montiel Solana lamentó que por las prisas y “necesidad de aprobarlo de unos cuantos” se haya olvidado algo tan importante.
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miércoles, 23 de julio de 2008
Denuncian panistas irregular aprobación de la concesión a Jajomar
Tania Damián Jiménez/
Los regidores panistas se negaron a ratificar en Cabildo el acta del pasado 14 de Julio de 2008, en donde se aprobó la concesión a Jajomar, porque argumentaron que fue una sesión “plagada de irregularidades”, desde falta de información hasta una discusión fast track sobre el tema.
En la sesión, a la que también acudieron los líderes estatal y municipal del Partido Acción Nacional (PAN), Rafael Micalco Meléndez y Bernardo Arrubarena García y los diputados federal y local, José Antonio Díaz García y Manuel Janeiro Fernández, los regidores panistas insistieron que no podían convalidar una sesión en la cual “la aplanadora priísta” aprobó una concesión sin su revisión a fondo.
Aunque hay que decir, que los militantes de Acción Nacional aprovecharon la crítica a la concesión de los estacionómetros para tratar de quedar como los que sí defienden el interés público.
Y es que aunque, efectivamente, hay más dudas que certezas de la forma en que ha llevado el ayuntamiento de Puebla el tema de la concesión de los parquímetros, la sesión de ayer no era para volver a discutir el dictamen ya aprobado.
No obstante, el coordinador de los regidores panistas, Pablo Montiel Solana, dijo que es la única forma que tienen para presionar a las autoridades municipales, estatales y del Congreso de que la concesión de los parquímetros a Jajomar no conviene al interés público.
Argumentos panistas
Por su parte, la regidora panista Marisa Ortiz Mantilla denunció que la Secretaría General no agregó los anexos a la acta de sesión, como se señala en el artículo 31 fracción quinta del Código Reglamentario Municipal de Puebla.
Refirió que se omitió la versión estenográfica de la sesión de Cabildo y el recurso de inconformidad que presentó Jajomar. También señaló contradicciones en torno a la concesión como si el ayuntamiento no puede revocar ninguna concesión para qué se inició el procedimiento de rescisión a RESA.
Evidentemente, los panistas aprovecharon el escenario para obtener capital político con una concesión que en caso de aprobarse por el Congreso estatal cobrará votos al Partido Revolucionario Institucional (PRI), ya que las decisiones gubernamentales que no toman en cuenta de forma amplia a los ciudadanos representan molestias y castigo electoral.
Realidad en el título de concesión
Lo que sí es cierto es que el pasado presidente municipal, Enrique Doger Guerrero, amarró la concesión a Jajomar, ya que en el contrato se establece que el ayuntamiento no puede suspender la concesión, sino en todo caso sólo el Congreso.
No obstante, los panistas criticaron la actitud de la presidenta municipal al dar por hecho que llegarán los parquímetros y es más, aseguraron, que si el ayuntamiento quisiera podría revocar la concesión sin consecuencias negativas para el erario público.
Al respecto, el diputado federal Díaz García enlistó los argumentos por los cuales el Congreso local no debe ratificar la concesión a Jajomar: 1) no se realizó un estudio técnico integral que fundamente el uso de parquímetros como solución al problema de vialidad en el centro histórico y áreas afectadas, 2) no se realizó un estudio socioeconómico de impacto sobre la economía de los habitantes y comerciantes, 3) el proceso de licitación no fue transparente y contraviene varios artículos de la ley de adquisiciones, arrendamientos y servicios del sector público de Puebla y 4) el título de concesión no están debidamente fundados por lo que la pretendida concesión debe declararse jurídicamente improcedente.
También solicitó que se aclare el proceso que el ayuntamiento, el gobierno del estado y el Congreso local han realizado con respecto a la concesión de Jajomar. “Acabamos de ver una copia del documento firmado por Javier López Zavala que dice que en agosto de 2007 se mandó la iniciativa para su aprobación al Congreso local y no sabemos cuándo éste regresó la iniciativa al ayuntamiento”.
Díaz García exigió que se inicie el procedimiento de sanción contra quien resulte responsable por daño patrimonial a las arcas municipales debido a que la concesión afectará el erario público. “El PAN se pronuncia en contra de la concesión de parquímetros a Jajomar y llevará a cabo las acciones legales (ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación) necesarias para defender la economía de la población”.
Por su parte, el dirigente municipal del PRI, Carlos Meza Viveros, aseguró que el PAN sólo busca aprovecharse políticamente del tema. “A los panistas no les interesa el interés público, sino sólo sacar ventaja política”. Concluyó que la concesión sí beneficia a la ciudadanía.
Los regidores panistas se negaron a ratificar en Cabildo el acta del pasado 14 de Julio de 2008, en donde se aprobó la concesión a Jajomar, porque argumentaron que fue una sesión “plagada de irregularidades”, desde falta de información hasta una discusión fast track sobre el tema.
En la sesión, a la que también acudieron los líderes estatal y municipal del Partido Acción Nacional (PAN), Rafael Micalco Meléndez y Bernardo Arrubarena García y los diputados federal y local, José Antonio Díaz García y Manuel Janeiro Fernández, los regidores panistas insistieron que no podían convalidar una sesión en la cual “la aplanadora priísta” aprobó una concesión sin su revisión a fondo.
Aunque hay que decir, que los militantes de Acción Nacional aprovecharon la crítica a la concesión de los estacionómetros para tratar de quedar como los que sí defienden el interés público.
Y es que aunque, efectivamente, hay más dudas que certezas de la forma en que ha llevado el ayuntamiento de Puebla el tema de la concesión de los parquímetros, la sesión de ayer no era para volver a discutir el dictamen ya aprobado.
No obstante, el coordinador de los regidores panistas, Pablo Montiel Solana, dijo que es la única forma que tienen para presionar a las autoridades municipales, estatales y del Congreso de que la concesión de los parquímetros a Jajomar no conviene al interés público.
Argumentos panistas
Por su parte, la regidora panista Marisa Ortiz Mantilla denunció que la Secretaría General no agregó los anexos a la acta de sesión, como se señala en el artículo 31 fracción quinta del Código Reglamentario Municipal de Puebla.
Refirió que se omitió la versión estenográfica de la sesión de Cabildo y el recurso de inconformidad que presentó Jajomar. También señaló contradicciones en torno a la concesión como si el ayuntamiento no puede revocar ninguna concesión para qué se inició el procedimiento de rescisión a RESA.
Evidentemente, los panistas aprovecharon el escenario para obtener capital político con una concesión que en caso de aprobarse por el Congreso estatal cobrará votos al Partido Revolucionario Institucional (PRI), ya que las decisiones gubernamentales que no toman en cuenta de forma amplia a los ciudadanos representan molestias y castigo electoral.
Realidad en el título de concesión
Lo que sí es cierto es que el pasado presidente municipal, Enrique Doger Guerrero, amarró la concesión a Jajomar, ya que en el contrato se establece que el ayuntamiento no puede suspender la concesión, sino en todo caso sólo el Congreso.
No obstante, los panistas criticaron la actitud de la presidenta municipal al dar por hecho que llegarán los parquímetros y es más, aseguraron, que si el ayuntamiento quisiera podría revocar la concesión sin consecuencias negativas para el erario público.
Al respecto, el diputado federal Díaz García enlistó los argumentos por los cuales el Congreso local no debe ratificar la concesión a Jajomar: 1) no se realizó un estudio técnico integral que fundamente el uso de parquímetros como solución al problema de vialidad en el centro histórico y áreas afectadas, 2) no se realizó un estudio socioeconómico de impacto sobre la economía de los habitantes y comerciantes, 3) el proceso de licitación no fue transparente y contraviene varios artículos de la ley de adquisiciones, arrendamientos y servicios del sector público de Puebla y 4) el título de concesión no están debidamente fundados por lo que la pretendida concesión debe declararse jurídicamente improcedente.
También solicitó que se aclare el proceso que el ayuntamiento, el gobierno del estado y el Congreso local han realizado con respecto a la concesión de Jajomar. “Acabamos de ver una copia del documento firmado por Javier López Zavala que dice que en agosto de 2007 se mandó la iniciativa para su aprobación al Congreso local y no sabemos cuándo éste regresó la iniciativa al ayuntamiento”.
Díaz García exigió que se inicie el procedimiento de sanción contra quien resulte responsable por daño patrimonial a las arcas municipales debido a que la concesión afectará el erario público. “El PAN se pronuncia en contra de la concesión de parquímetros a Jajomar y llevará a cabo las acciones legales (ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación) necesarias para defender la economía de la población”.
Por su parte, el dirigente municipal del PRI, Carlos Meza Viveros, aseguró que el PAN sólo busca aprovecharse políticamente del tema. “A los panistas no les interesa el interés público, sino sólo sacar ventaja política”. Concluyó que la concesión sí beneficia a la ciudadanía.
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lunes, 21 de julio de 2008
Ayuntamiento da por hecho concesión a Jajomar
* A pesar de que perjudica a la sociedad y aún no se ha aprobado por el Congreso local
Tania Damián Jiménez
El ayuntamiento de Puebla se contradice en sus acciones con respecto a la concesión dada a Jajomar para operar 550 parquímetros para 9 mil 200 cajones en el centro histórico y Avenida Juárez, entre otras zonas, ya que mientras asegura que no se pudo cancelar el título de concesión y sólo se lograron modificar puntos accesorios, negocia con la empresa aspectos del mismo.
Y es que si no se pudieron reformar las cláusulas principales del contrato, firmado por el ex presidente municipal, Enrique Doger Guerrero y la representante de la empresa, Jaquenine Figueroa Ramos, como lo afirmó la presidenta municipal, Blanca Alcalá Ruiz, es imposible que Jajomar acepte nuevas condiciones de la concesión, como ceder más dinero al gobierno municipal y contratar a los franeleros del centro histórico.
El título de concesión, del cual tiene una copia el periódico El Heraldo de Puebla, establece en su apartado 8.1 que el concesionario entregará al municipio de Puebla sólo el 26 por ciento del monto total de sus ingresos.
Sin embargo, en una estimación realizada, Jajomar obtendrá ingresos por unos 180 millones de pesos al año, de los cuales, sólo le corresponderán 45 millones al ayuntamiento.
La pasada proyección se obtuvo al considerar que el servicio se prestará de lunes a viernes de 9 a 21 horas y los sábados de 10 a 13 horas, sin contar los días feriados oficiales, como lo establece el contrato.
Hay que decir que no se instalarán todos los parquímetros en la primera etapa, no obstante, el propio director de Jajomar, Jorge Martínez Ramos en la reunión que tuvo con el ayuntamiento la semana pasada, dijo que sólo se invertirá 63 millones de pesos, dinero que, según las proyecciones, podrá recuperar en el primer año.
Aunque, hay estimaciones que establecen que un parquímetro multiespacio vale entre 70 y 80 mil pesos, por lo que si compraran unos 400 para la primera etapa, sólo invertiría unos 45 millones, tomando en cuenta la contratación de personal y software necesario.
Y aunque, el título de concesión aún no se aprueba en el Congreso del estado, Martínez Ramos aseguró que en los primeros meses del próximo año ya operarán los parquímetros, por lo que viola la ley, ya que el mismo contrato en su punto 14.7 establece “la concesión será reputada (acreditada) inexistente en caso de que no sea aprobada por las autoridades competentes”, al referirse al Congreso local.
Amarre dogerista
Lo que sí es cierto es que el ayuntamiento no puede suspender el título de concesión a Jajomar, ya que en su punto 9.2 dice que en caso de que se suspenda la concesión, el ayuntamiento deberá indemnizar al “concesionario”.
No obstante, eso no quiere decir que ya sea un hecho la concesión a Jajomar, pues todavía la tienen que aprobar los diputados, por lo que, debido a que el título de concesión a Jajomar no beneficia a la ciudadanía, sobre todo, por la mínima ganancia para el ayuntamiento, el gobierno municipal debería hacer un llamado al Congreso local para a que no apruebe la iniciativa, en lugar de promocionar el proyecto.
Y, además, porque el contrato omite otros aspectos. Por ejemplo, no se aclara si las personas que laboran en el centro histórico pagarán o no, ya que pagar 64 pesos por las ocho horas de trabajo al día significa casi dos salarios mínimos, lo cual es mucho dinero para los empleados.
El título de concesión omite la contratación de los franeleros que trabajan en las zonas donde se instalarán los estacionómetros. Tampoco establece la obligación para la empresa de emitir comprobantes a los usuarios y lo que también causa ruido es que en caso de que un automovilista se tarde más de lo que pagó, será infraccionado por la autoridad municipal y la concesionaria.
En el punto 2.4.1 del título de concesión se indica: “los inmovilizadores serán instalados por el “concesionario” mediante operativo conjunto con la autoridad, cada vez que un visor avise respecto del agotamiento del tiempo pagado (…) el público usuario deberá pagar la multa de la infracción en los estacionómetros o lugares designados por el conesionario (y) será retirado el inmovilizador”.
En el contrato tampoco se establecen las tarifas de las multas. Así, un usuario pagará infracción, además del tiempo que utilizó, si no puede regresar a la hora que indicó, aunque, haya sido por motivos importantes.
Hay que decir que el título de concesión establece un periodo de 15 años, en el cual Jajomar operará los parquímetros, por lo que se estima que obtendrá ingresos por unos 2 mil 500 millones y, en cambio, su inversión será mínima. Mientras que el ayuntamiento sólo obtendrá 600 millones de pesos si es que la empresa da 40 millones anuales.
Opiniones
A ciudadanos y comerciantes del centro histórico, entrevistados por El Heraldo de Puebla, aún no les queda claro cómo operarán los estacionómetros y sí la concesión a Jajomar beneficiará a la sociedad, ya que carecen de la información.
Hay que recordar que cuando la pasada administración dogerista aprobó el título de concesión en julio de 2007, hubo diversos cuestionamientos acerca de la transparencia en los resultados de la licitación 002/2007 como que la convocatoria sólo se publicó en los periódicos La Crónica y La Opinión de Puebla.
Así como, hubo denuncias de otras empresas acerca de que funcionarios municipales pidieron dinero para seleccionar a la empresa ganadora.
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Antonio Garay Orea, aseguró que existe sospecha de los términos en que se llevó la concesión y que debido a que la concesión a Jajomar no beneficia a la ciudadanía solicita al Congreso local no aprobar la iniciativa.
Asimismo, dijo que antes de concesionar la vía pública es necesario llevar a cabo un programa integral de reordenamiento del centro histórico.
Por último, trabajadores del centro histórico y franeleros indicaron que los parquímetros afectarán sus ingresos económicos.
Tania Damián Jiménez
El ayuntamiento de Puebla se contradice en sus acciones con respecto a la concesión dada a Jajomar para operar 550 parquímetros para 9 mil 200 cajones en el centro histórico y Avenida Juárez, entre otras zonas, ya que mientras asegura que no se pudo cancelar el título de concesión y sólo se lograron modificar puntos accesorios, negocia con la empresa aspectos del mismo.
Y es que si no se pudieron reformar las cláusulas principales del contrato, firmado por el ex presidente municipal, Enrique Doger Guerrero y la representante de la empresa, Jaquenine Figueroa Ramos, como lo afirmó la presidenta municipal, Blanca Alcalá Ruiz, es imposible que Jajomar acepte nuevas condiciones de la concesión, como ceder más dinero al gobierno municipal y contratar a los franeleros del centro histórico.
El título de concesión, del cual tiene una copia el periódico El Heraldo de Puebla, establece en su apartado 8.1 que el concesionario entregará al municipio de Puebla sólo el 26 por ciento del monto total de sus ingresos.
Sin embargo, en una estimación realizada, Jajomar obtendrá ingresos por unos 180 millones de pesos al año, de los cuales, sólo le corresponderán 45 millones al ayuntamiento.
La pasada proyección se obtuvo al considerar que el servicio se prestará de lunes a viernes de 9 a 21 horas y los sábados de 10 a 13 horas, sin contar los días feriados oficiales, como lo establece el contrato.
Hay que decir que no se instalarán todos los parquímetros en la primera etapa, no obstante, el propio director de Jajomar, Jorge Martínez Ramos en la reunión que tuvo con el ayuntamiento la semana pasada, dijo que sólo se invertirá 63 millones de pesos, dinero que, según las proyecciones, podrá recuperar en el primer año.
Aunque, hay estimaciones que establecen que un parquímetro multiespacio vale entre 70 y 80 mil pesos, por lo que si compraran unos 400 para la primera etapa, sólo invertiría unos 45 millones, tomando en cuenta la contratación de personal y software necesario.
Y aunque, el título de concesión aún no se aprueba en el Congreso del estado, Martínez Ramos aseguró que en los primeros meses del próximo año ya operarán los parquímetros, por lo que viola la ley, ya que el mismo contrato en su punto 14.7 establece “la concesión será reputada (acreditada) inexistente en caso de que no sea aprobada por las autoridades competentes”, al referirse al Congreso local.
Amarre dogerista
Lo que sí es cierto es que el ayuntamiento no puede suspender el título de concesión a Jajomar, ya que en su punto 9.2 dice que en caso de que se suspenda la concesión, el ayuntamiento deberá indemnizar al “concesionario”.
No obstante, eso no quiere decir que ya sea un hecho la concesión a Jajomar, pues todavía la tienen que aprobar los diputados, por lo que, debido a que el título de concesión a Jajomar no beneficia a la ciudadanía, sobre todo, por la mínima ganancia para el ayuntamiento, el gobierno municipal debería hacer un llamado al Congreso local para a que no apruebe la iniciativa, en lugar de promocionar el proyecto.
Y, además, porque el contrato omite otros aspectos. Por ejemplo, no se aclara si las personas que laboran en el centro histórico pagarán o no, ya que pagar 64 pesos por las ocho horas de trabajo al día significa casi dos salarios mínimos, lo cual es mucho dinero para los empleados.
El título de concesión omite la contratación de los franeleros que trabajan en las zonas donde se instalarán los estacionómetros. Tampoco establece la obligación para la empresa de emitir comprobantes a los usuarios y lo que también causa ruido es que en caso de que un automovilista se tarde más de lo que pagó, será infraccionado por la autoridad municipal y la concesionaria.
En el punto 2.4.1 del título de concesión se indica: “los inmovilizadores serán instalados por el “concesionario” mediante operativo conjunto con la autoridad, cada vez que un visor avise respecto del agotamiento del tiempo pagado (…) el público usuario deberá pagar la multa de la infracción en los estacionómetros o lugares designados por el conesionario (y) será retirado el inmovilizador”.
En el contrato tampoco se establecen las tarifas de las multas. Así, un usuario pagará infracción, además del tiempo que utilizó, si no puede regresar a la hora que indicó, aunque, haya sido por motivos importantes.
Hay que decir que el título de concesión establece un periodo de 15 años, en el cual Jajomar operará los parquímetros, por lo que se estima que obtendrá ingresos por unos 2 mil 500 millones y, en cambio, su inversión será mínima. Mientras que el ayuntamiento sólo obtendrá 600 millones de pesos si es que la empresa da 40 millones anuales.
Opiniones
A ciudadanos y comerciantes del centro histórico, entrevistados por El Heraldo de Puebla, aún no les queda claro cómo operarán los estacionómetros y sí la concesión a Jajomar beneficiará a la sociedad, ya que carecen de la información.
Hay que recordar que cuando la pasada administración dogerista aprobó el título de concesión en julio de 2007, hubo diversos cuestionamientos acerca de la transparencia en los resultados de la licitación 002/2007 como que la convocatoria sólo se publicó en los periódicos La Crónica y La Opinión de Puebla.
Así como, hubo denuncias de otras empresas acerca de que funcionarios municipales pidieron dinero para seleccionar a la empresa ganadora.
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Antonio Garay Orea, aseguró que existe sospecha de los términos en que se llevó la concesión y que debido a que la concesión a Jajomar no beneficia a la ciudadanía solicita al Congreso local no aprobar la iniciativa.
Asimismo, dijo que antes de concesionar la vía pública es necesario llevar a cabo un programa integral de reordenamiento del centro histórico.
Por último, trabajadores del centro histórico y franeleros indicaron que los parquímetros afectarán sus ingresos económicos.
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